Nombre: Ramón Rojo Villa

Fecha de Nacimiento: 2 de Junio  de 1948

Aunque nace en el mero corazón de Tepito (para ser exactos en la Calle Caridad #25) desde muy corta ya empezaba a hacer sus primeros actos públicos como bailarin en su vencidad ubicada en la Calle 141 y Av. Del Trabajo.

Sus tíos se dedicaban al comercio y compraron una tienda en la zona centro de la ciudad de productos diversos que se terminó convirtiendo en una ‘discoteca’. Entre sus primeras colecciones de discos, eligió comenzar con el material de “La Sonora Matancera”. Al comenzar los primeros días de venta, sacaban los viniles pero la gente no se paraba a comprar, por lo que se le ocurrió pedir prestado un amplificador de bulbos con tornamesa para anunciar la mercandía de manera más novedosa y musical, lo que funcionó al poco tiempo ya que la gente se acercaba a más y más para preguntar precios.

Cuenta Ramón que en una ocasión, se acercó una señora para preguntarle si también alquilaba su tocadiscos para fiestas diversas, a lo que le contestó que sí, sólo que no tenía cómo transportarse, a lo que ella «recuerda como su primera clienta en su carrera musical» le pagó un taxi hasta la calle Claverías y la tarifa de 5 pesos por hora de música.

El nombre “La Changa” surge inspirado en el personaje homónimo de la telenovela mexicana “Chucho El Roto”, transmitida por Televisa en el año de 1968, allí había un personaje que fungía como ayudante y mandadero del protagonista con ese nombre, por lo que rápidamente sus amigos y cercanos lo apodaron así.

Su primer tornamesa se la compró al señor Ángel Fernández, así empezó a asistir a más bailes y eventos, no obstante, no tenía un sello característico para que la gente lo ubicara, por lo que decidió ponerle el nombre “Sonido Aves Del Trópico” a su proyecto, lo que no tuvo éxito. A finales de ese mismo año, la demanda de su sonido aumentó en picada y la gente misma lo bautizó como “Sonido La Changa”, nombre que perduraría desde entonces.

Ha sido su sencillez y humildad lo que lo colocaría como headliner de todos los eventos sonideros, y más, por ser el pionero y principal impulsor de éxitos en el género tropical como “Se Me Perdió La Cadenita” de La Sonora Dinamita, “Te Están Matando Los Años” de Lucho Cuadros, “La Pena Que Yo Siento”, entre muchos otros que no alcanzaríamos a enlistar.

En la década de los 80’s, la tecnología e ingeniería en audio avanzan gigantescamente en los Estados Unidos con equipos como el Peavey CS 800 y la MIX XR 600, lo que fue curioso en este personaje ya que aunque la mayoría de sonideros del país adquirieron este equipo, Ramón nunca se preocupó por ello y fue de los últimos en equiparse con el.

Ya con amplio reconocimiento e influencia en el medio musical nacional, el empresario Juan Manuel Cortés -originario de Ciudad Neza y radicado en los Estados Unidos- viajó a México por medio del titular de “Sonido Perla Antillana” para hablar con Ramón y llegar a un acuerdo para llevar a Sonido La Changa a dos bailes a Estados Unidos. La excursión “suicida” fue toda una aventura, ya que los asistentes y equipo de producción viajaron en un tráiler de carga pesada, y además de entrar de a ‘mojados’, tuvieron que burlar las patrullar fronterizas y al personal de migración en toda su estancia.

Siguenos en Spotify

Los eventos se dieron en los salones “El Paladium” y el “Staple Center”, abarrotando las taquillas haciendo que una  de las fechas se tuviera que cancelar por el exceso de asistentes. Tal fue el éxito y noticia de este suceso que entre Juan Manuel y Ramón se firmó un contrato de 4 años para distintas giras en la Unión Americana. Aunque se vivieron muchas discordias y actos de abuso laboral, Ramón se esforzó en terminar lo más antes posible para regresar a México.

En 1993, ya estando en la cúspide del género tropical como sonidero y ganando muchísimo dinero, recayó en el alcoholismo y se envició además en derrochar dinero por doquier, por ejemplo apostando en los casinos y hoteles de Las Vegas hasta quedarse sin un dólar.

Entre sus anécdotas, cuenta que en una de esas idas al extranjero como indocumentado, fue detenido con lujo de violencia y fue deportado a México.

Hasta el día de hoy,  ha estado en los mejores escenarios nacionales e internacionales como el Vive Latino, el EDC, el Monumento a la Revolución, en el programa Reventón Sonidero de la casa disquera Titanio Records, además de multitudinarias participaciones en TV Azteca, Televisa… ¡hasta cuenta con un episodio exclusivo en “La Historia Detrás Del Mito”!

Su permanencia como ícono cultural de México le ha otorgado el título de “El Rey De Reyes” de los sonideros, recibiendo calurosas muestras de afecto de decenas de agrupaciones de cumbia, salsa, merengue y hasta música regional por el apoyo que recibieron al hacer sonar sus temas.